El jubilado que disparó contra una médico (que murió) y un conductor de ambulancia. Porque, decía, había ido el día anterior al centro de salud y le habían tratado mal. Puedo imaginarlo. A todos nos ha pasado. Esta señora de aquí arriba se sometió a pruebas y esperas muy dócil y tranquila. Pero a la que estaba a su lado le temblaban las manos de indignación, de desconcierto. Nos miraba a los demás como buscando apoyo, indefensa.

Sin embargo, ¿cuándo decidimos liarnos a tiros para vengarnos? Hoy ha habido otro asesinato múltiple por un chaval en un colegio, y leo en internet a un experto decir que la celebridad obtenida por un acto de este tipo es una forma de venganza. Si así fuera ¿no deberíamos hacer un pacto de silencio antes estos hechos? En la otra brutal matanza del día, la de Alabama, el pistolero por lo visto había hecho  una lista con todas las personas que le habían hecho daño. Una “revenge list”.