“En la calle Sin Dinero,
saboreando una pena,
buscando lo que no encuentro,
un triste cigarrillo que distraiga
las malas cosas que pienso.
Y en la calle Los Demás
lo mío fui repartiendo
hasta quedarme sin ná
y verme como me veo
con un traje sucio y viejo.

Ay, si volviera aquel día,
ay, si volviera aquel tiempo.
Mujeres que me querían,
a mí, no a mi dinero.

Por eso cuando me miro del pie hasta el cabello,
con un traje viejo y sucio,
mujeres que me querían
no a mí, sino a mi dinero.”

Miguel Calero, el hombre del post anterior que nos cantaba coplas en el bar estas Navidades. El dibujo no está muy fino, pero como podéis imaginar yo también estaba un poco “alegre”.