Retomo el blog y empiezo el nuevo año de la mejor manera posible: haciendo algo nuevo. Una de las frases de Eleanor Roosevelt decía:

“Do one thing every day that scares you” (”Haz cada día una cosa que te dé miedo”).

Quizá una cada día sea demasiado (a no ser que levantarse ya cuente), pero este fin de semana he hecho una: tirarme cuesta abajo por una pendiente nevada, sin freno, sin red y sobre un par de tablas. Y no lo habría hecho sin la ayuda de dos amigos, que me ayudaron a perseverar, por encima de los primeros fracasos, las primeras caídas. Una vez más, la clave, el truco parece ser ése: insistir. Atreverse está bien, intentarlo. Pero luego hay que perseverar.