May 2009


General25 May 2009 11:50 am

Una chica iba leyendo en el metro unas hojas impresas: “Platero y yo”. Con la dirección arriba de la página de donde se lo había descargado. Y me entró rabia del poco valor que le damos a la cultura, y al trabajo de los demás. Dejando aparte al autor (que también es triste que haya gente que pueda dejar en herencia pisos, tierras, coches… pero que si lo que legas es cultura tus herederos van listos), pienso en la cantidad de gente que interviene en la producción de un libro: desde el editor hasta el más humilde corrector, que se deja los ojos en evitar que salgan erratas e incorrecciones. Por no hablar de los traductores: ¿cuántos de vosotros podríais leer a Tolstoi? Maldita sea, seamos justos.

Cito unas palabras de Kiko Veneno, aunque referidas a la música: “Los músicos nos veremos mendigando, y la gente que se descarga canciones ilegalmente nos echará limosna tarareando nuestras canciones”. Este mismo fin de semana.

General22 May 2009 10:09 am

No era éste, pero hay un hombre pidiendo a las puertas de La Casa del Libro en la Gran Vía, que vende los poemas que escribe (así que realmente no es un mendigo, un pedigüeño). Y un día, supongo que harto de que todos entráramos, saliéramos y pasáramos por delante de él sin siquiera mirarle, le oí que nos gritaba, enfadado:

¡… y entonces os castigaré con el látigo de mi indiferencia!”

General19 May 2009 11:50 am

General12 May 2009 07:32 am

Los empleados de la biblioteca leen el 10 minutos.

General08 May 2009 08:37 am

Es todo demasiado complicado. Falla un pequeño cacharrito y te ves inmersa en una pesadilla de servicios de “atención” al cliente, servicios técnicos, amables dependientas que no solucionan nada… y tu trabajo, tus tareas diarias acumulándose y tu agobio aumentando de día en día. Cuando al fin consigues arreglar más o menos las cosas, toca reordenar, organizar, hacer limpieza de las cosas atrasadas.

Una frase de Ortega (cómo no) me consuela y me reafirma: “La simplificación como método para reobrar ante la desesperación y el perdimiento en la excesiva riqueza de la vida.”

Si Ortega ya se sentía perdido ante la riqueza de la vida allá por los años 30, ni te digo cómo se sentiría hoy en día. Un lápiz, una libreta. Cosas que no te fallan. Un reloj de cuerda. ¿Por qué demonios utilizamos pilas, sabiendo que son malas? ¿Nos hemos vuelto vagos hasta ese punto?

General06 May 2009 10:44 am

Más sobre la lentitud. Darse cuenta de las cosas lleva el tiempo que lleva. Unas veces más, otras menos. Unas personas son más rápidas que otras. Cuando finalmente vemos algo, entonces nos resulta obvio y nos preguntamos cómo no lo hemos visto antes, como un truco de magia una vez que nos han desvelado el secreto. La tendencia a sentirse mal, o torpes, o incluso culpables. Hasta que se me ocurrió: ¿un peral, por poner un ejemplo, se martiriza por no haber dado peras unos meses antes? No, qué estupidez. Las da cuando las da. Y no creo que ningún peral en la creación se sienta culpable. Ni siquiera aunque esté rodeado no de otros perales, sino de otros árboles que den frutos antes que él: él seguirá a su ritmo, dando las frutas cuando le corresponda y sin sentirse mínimamente por ello.

Una idea un tanto absurda, quizá, pero que la dejo ahí por si a alguien más le puede valer.

General03 May 2009 08:21 am


Una joven pintora. 22 años. Probablemente inocente del crimen que se le imputó cuando tenía 17 (se autoinculpó para salvar a su novio). No puedo escribir más. Aquí tenéis un link de la noticia hoy, y aquí otro. Os dejo unas pinturas de antes y después de su encarcelamiento. Ayer, 1 de mayo. Maldita sea.