July 2008


Cosas encontradas24 Jul 2008 11:16 am

Otra cosa divertida encontrada esta mañana camino del trabajo: cuando lo abrí, era una nota de una empresa a un trabajador que terminaba así: “en caso de reincidir en dicha falta, nos veremos obligados a tomar medidas drásticas”. el empleado había hecho con dicha nota un bonito avión de papel :-)

Estaré no conectada durante toda la semana que viene, espero (¡espero!) volver para la siguiente. Ciao!

General23 Jul 2008 09:30 am

La amiga bloguera Mónica está haciendo estas preciosas bolsas:

Vienen blancos (de alemania, nada menos) y ella los convierte en bonitos bolsos personalizados para, como ella dice “llevar cuadernos, libros, colores, y todos tus tesoros” ¡A mí me gustaría tener una!

General21 Jul 2008 09:35 am

Otro pequeño viaje (el dibujo es de alguien despidiéndose en la estación de autobuses, donde unas niñas, unas adolescente iban diciendo “¡esto está plagado de inmigrantes!”); otra pequeña decepción teatral en la que queda meridianamente claro que a los artistas, por mucho que hablen de “diálogo con el público” y demás sandeces, en realidad le importamos una mierda: en ésta en concreto ni siquiera nadie se tomó la molestia de comprobar que la obra… ¡se veía! A algún genio, imagino que con un gran trabajo conceptual detrás, se le ocurrió poner el escenario exactamente a la misma altura que las sillas de la gente, y como resultado (¿buscado?) no se veía un carajo. Empieza la obra y ves todas las cabecitas del pobre público, ése con el que hablan los artistas, moviéndose desesperadas por intentar ver algo entre resquicios. Yo me levanté y me fuí a sentar a una pared cercana, y fuí seguida de otros muchos. Finalmente me volví a mover, pero ya para irme definitivamente, seguida igualmente de otros muchos. Afortunadamente la noche la salvó la luna llena, la terracita agradable y la excelente compañía. Las imágenes del teatro se desvanecieron como un mal sueño.

General18 Jul 2008 08:41 am

Éste es uno de los dibujos para el nuevo cuento. Tan sólo me faltan dos para terminarlo, pero ¡el hábito de trabajo se rompe tan fácilmente! Cada día que dejas pasar, multiplica por dos (o más) el esfuerzo que después te cuesta volver a ponerte. La pereza se paga. Aún así, también se vence, y yo espero terminar estos días los dos que me quedan y no volver a cometer el error de otras veces, “tomarme un descanso”, sino ponerme inmediatamente a trabajar en el siguiente.

“La vida es quehacer. No se trata de que la vida se encuentra con quehaceres, sino que no consite en otra cosa que en quehacer. La vida es lo que hay que hacer. Quien intenta eludir esta condición sustancial de la vida, recibe de ella el más horrible castigo: al querer no hacer nada se aburre, y entonces queda condenado al más cruel de los trabajos forzados, a “hacer tiempo”. (…) Pero, al fin y al cabo, el ocioso no falsifica su vida: él no hará lo que tiene que hacer, pero no la suplanta con ningún otro quehacer positivo. (…) Esto no es falsificar su vida. Es, simplemente, anularla; practicar suicidio blanco. En cambio, el que hace algo, el que hace mucho, pero no precisamente lo que hay que hacer, ése sí falsifica su vida. Éste es el vicio de la laboriosidad.”

General17 Jul 2008 09:10 am

¿Cuánto dura este momento? dos, tres segundos a lo sumo. Bien, son dos, tres segundos en los que no estamos dando vueltas al problema de por la mañana, o anticipando el del día siguiente. Rellenar el espacio entre problema y problema con otras cosas. Madrid, en este sentido, es una ciudad generosa, siempre ofrece algo que hacer: ponerte patines e ir al Retiro, a una expo, una clase de esgrima, de baile, lo que sea. Lo que prefieras. Pero haz que los segundos entre dos problemas estén llenos de otras cosas. de miles de cosas.

General15 Jul 2008 08:46 am

Un chaval jugando a un videojuego en el metro me recuerda al desgraciado que mató al hijo de su pareja (poco menos que un bebé) porque le había hecho perder una partida. Le había hecho “que le mataran”, dijo. Al personaje, entendemos todos, al menos los que no hemos llegado todavía a ese grado de “idiotizamiento” (¿existe esta palabra? la verdad es que me gusta…).
Nunca sabes qué va a provocar una reacción en El Otro. Yo miraba el otro día con cierto miedo a este tipo de aquí abajo que se estaba dando cuenta, creo, de que le dibujaba. ¿Dibujar a alguien es tan intrusivo como que te disparen una foto?

General14 Jul 2008 08:40 am

Cosas que pasan por la calle (aparte de encontrar a Harvey el Conejo): conoces a gente. Una pareja muy simpática me ve hacer estos dibujos de gente que escuchaba un concierto al aire libre. Me hacen señas de posar, sonrientes, para que los dibuje. Ay, me habría encantado, pero ya no me sale. Cuando dibujas a alguien por la calle, rápido, sabes que nunca lo va a ver, y si te sale mal no pasa nada. Pintar por pintar. En cambio, de esta manera estás pintando pensando en el resultado: se les parecerá, quedará bonito, les gustará… Y ya no hay nada que hacer. Prefiero la libertad de las cosas hechas porque sí, sin buscar resultados, sin objetivo. Sin consecuencias. Dibujos inconsecuentes ;-)
Unos días antes, en otro concierto (del abuelo Bob Dylan) conocí a un chico que escribe poemas. Sal a ver qué hace la gente por ahí, que en casa estas cosas no te ocurren.

Cosas encontradas11 Jul 2008 08:46 am

El Señor Conejo dice comiéndose una zanahoria: “I like carrots”, mientras piensa: “Big Country”, y el Pájaro dice simplemente desde su rama: “Big”. Jaja, otro papel que nos encontramos ayer por el suelo. Las dobleces son porque habían hecho un avión de papel con él (que volaba fatal, hay que decirlo), y recuerdo especialmente la expectación con la que abrimos el papel, a ver qué nos encontrábamos esta vez, las sonrisas, porque veíamos que había un dibujo de crío y cuando hay niños de por medio rara vez te decepcionan. ¿Os habéis fijado en los pájaros de arriba?? ^ ^ ^ ^ ^ fantásticos :-)

General10 Jul 2008 08:28 am

Me siento en el banco a esperar el metro y la chica de al lado suelta un gran suspiro. Tan grande que hace que la mire, y ella me mira a su vez y empieza: “¡qué calor hace! ¡estoy sofocada!” y sin quererlo empezamos a hablar, del calor, de las rebajas… Cuando entramos en el vagón ella continúa hablando pero yo aprovecho para separarme un poco. Desde mi sitio junto a la puerta oigo que ha empezado otra conversación con alguien (una madre y su hija, parecen). Me hace gracia y cuando me voy me dan ganas de volverme y decirle adiós. Pinta lo que tienes justo delante, habla con quien tienes justo al lado. No debería ser tan difícil, no deberíamos seleccionar.
Yo tengo a este hombre delante, y le pinto, pero no tengo ni idea de quien ha ido sentado a mi lado durante todo el trayecto.

General08 Jul 2008 08:55 am

La primera foto que tomó W. Eugene Smith después de su convalecencia de 2 años por las heridas que sufrió durante la guerra (durante los cuales no pudo disparar una sola foto) fue esta foto. “Walk to paradise garden”. Decía que quería que esta foto fuera una contradicción a las fotografías que tomó durante la guerra. Fotos duras éstas, respirando la suciedad y el miedo en la epidermis de los soldados. Las que tomó Steichen durante las I y IIGM son más de propaganda, más “cómo se esfuerzan nuestros chicos”. Veo una que me parecen grandes hojas de loto en un estanque. Cuando me acerco, son explosiones de bombas sobre el mar, alcanzando a un barco de guerra ya semihundido.

General07 Jul 2008 09:02 am

Éste es W. Eugene Smith, de quien hay ahora una exposición en el Centro Cultural de la Villa (ahora Teatro Fernán Gómez). Pone en uno de los paneles que sintió como fracasos la mayor parte de sus “ensayos fotográficos”, publicados en revistas (Life, principalmente) por tener que dejarlos en manos de los redactores de la revista. Posteriormente trataría de realizar por su propia cuenta proyectos de los que tuviera el absoluto control, pero “su innata búsqueda de perfección le impedirá concluir el trabajo”. “El frenesí de su entusiasmo y la frustración de sus carencias”, decían en otro panel.
En un sentido opuesto, pero complementario, Edward Steichen (en el Reina Sofía), el más grande fotógrafo de todos los tiempos según algunos, tuvo que trabajar como fotógrafo publicitario durante algunas épocas, asumiendo críticas de otros colegas que le acusaban de banalizar la fotografía: “Agradezco poder trabajar en el arte comercial. Si no puedo expresar lo mejor de mí mismo a través de esas fotografías publicitarias… es que no valgo”. Steichen ponía toda su pasión y toda su creatividad en una fotografía de unos zapatos para una revista que en un retrato de Greta Garbo.

Cosas pintadas03 Jul 2008 09:15 am

Que te quieran mejor, no más, leo en alguna parte (¿el título de una peli? ¿una canción?), y se lo digo a M. que está confundiendo estos días querer y malquerer. Una de las mujeres asesinadas estos días tenía en la puerta de su casa una pintada, hecha por su asesino, que decía “Te amo, Gaby”.

“He conocido solamente el amor por el dolor que éste produce” , escribía Glinka en los márgenes de la partitura para su trío para cuerda, llamado por ello “patético“.